Desde que tengo uso de razón han habido animales en mi casa. Mi mamá era muy amante de ellos. Creo que de joven hasta un zorro tuvo. A mí me gustan todos. Los que se pueden tener en casa desde luego. Cuando me casé, aparte de mi persona, adornada de muchas prendas, aporté al matrimonio un gato siamés llamado Lucas que nos vivió muchos años. Soportó un cambio de ciudad en medio de maullidos, más bien aullidos en el avión en el que lo transporté a la ciudad de México. El veterinario me aconsejó que le inyectara una pequeña dosis de tranquilizante para que durmiera durante el trayecto, una amiga me hizo una caja como de sombreros para que fuera cómodo. Total que apenas había arrancado el avión, cuando Lucas despertó asustadísimo y queriéndose salir de la caja. Todos los pasajeros estaban aterrados. Vino la azafata y preguntó que cosa era. Yo respondí que un gato. Ella dijo que debería ir abajo, con las maletas que llevarlo arriba no estaba permitido. Yo le respondí; si quiere me bajo!! Y ella me dijo; muy chistosa...
Total, con el tiempo han llegado y se han ido, en medio de mucho dolor, varias mascotas. El primero fue Arin, un perro salchicha y más tarde su compañero del alma el Güerito. Un mal día, Lucas, el aullador. Y vinieron otros, un perro hermosísimo Pastor Alemán llamado Porto. Mi querida gata Gema, que tuvo muchos hijitos, entre ellos uno simpatiquísimo que brincaba como artista de circo y al cual bautizamos con el atinado nombre de Señor Papantla, en honor a esos arriesgados miembros de la Real Fuerza Aérea Mexicana.
La Rumbera Jarocha, que vivía en otra casa pero visitaba la nuestra. Cristina solía acariciarla en la puerta hasta que un día la metió y llegó para quedarse. O sea, nos la agandallamos (robamos). La querida Gloria-Gloria, de apellido Aleluya, negra con blanco. un poco muda y muy querendona. Madre, también, de incontables gatitos. La valiente Faluja, que prefirió morir a vivir sujeta de nadie...
En Torreón, nos hicimos de dos perros salchichas. Rita, y Panchito. Y una gata llamada Sara que con el tiempo, fastidiada de tanto arrumaco de parte de los perros, decidió marcharse en pos de nuevas aventuras. Rita, de color café, Panchito negro con miel. !!Qué pedo Rita!! ese fue el origen de su nombre. Cada uno tiene su personalidad muy definida. Poco a poco fueron tomando posesión de nuestra casa y de nuestras personas. Con amor incondicional, con entrega, con largas miradas henchidas de cariño, con gracias y travesuras, con su cálida compañía... Rita suele jugar siempre con un perrito de juguete, algo que chille, que pite. Beto suele darle periodicamente uno y, cuando éste ya está medio jodido, pues le da otro. Entonces toda la casa está llena de esqueletos de jirafas, patos, !un rinoceronte!, zorros, etc., porque a veces le da por jugar con alguno anteriormente deshechado.
Panchito y Rita duermen en nuestra habitación, por supuesto, primero en la cama de Beto y luego se pasan a un sillón habilitado especialmente para ellos. Cómo disfruta Rita estirarse en su cama y saber que no tendrá que salir a dormir a su casita como antes. Es lo que más le gusta. Dormir al lado de su adorado amo y señor, su papá. Beto.
Anoche regresamos de NY. Allá lo primero que hicimos fue comprar juguetes para Rita. Yo me empeñé en un inmenso zorrillo casi del tamaño de Rita. Imaginábamos su alegría con los nuevos regalos!!
Hoy en la mañana habló Beto a Torreón para saber como estaban Rita y Panchito. Rita murió durante la noche de ayer. Estamos muy tristes. Muy tristes. Cómo no querer tanto a esos amorosos seres que lo único que saben dar es amor incondicional? Porqué nosotros no podemos aprender algo de ellos? Créanme, siento más la muerte de Rita que la de muchos humanos que he conocido. Estoy de luto. Y mi marido y mi hija también. Y supongo que todos los que la conocieron.
Ahora estará en el cielo de los Perros así como mis gatos están en el cielo de los Gatos. Si Dios existe, estos cielos también. Estará retozando atrás de los pájaros y correteando lagartijas, ladrándole feliz al viento y a las mariposas. Así lo creo. Firmemente, así lo creo.
Hasta pronto Rita. Gracias por tanto amor y tanta devoción. Por tanta alegría. Fuiste bien correspondida.
¡Madre! No podía creer lo que nos dijo Fabi esta mañana, mi más sentido pésame a Beto, Cristina y a ti, les mando un abrazo fuerte y espero verlos pronto... Besos.
ResponderBorrarTia, te mando un abrazo bien fuerte..
ResponderBorrarQue en paz descanse Rita !!!
ResponderBorrarY un abrazote para tí María Elena !!